El caso de Johannes

El caso de Johannes

Edad: 23 años
Ocupación: Empleado de almacén, bombero voluntario

Después de usar el sistema abiliti durante un año, Johannes había perdido 34 kg y reducido su IMC a 24,5. En su segundo año con el sistema, continúa perdiendo peso y de momento ha bajado su IMC a 23,6. Antes de que se le implantara el sistema abiliti, Johannes pesaba 117 kg, mientras que hoy está en 80 kg. En esta entrevista, explica su experiencia con la operación, los cambios en el estilo de vida y sus sentimientos sobre la pérdida de peso.

Photo of Johannes the fireman

P: ¿Cómo se enteró de la existencia del sistema abiliti?
R: Cuando tenía unos 17 años, pensé en ponerme la banda gástrica, pero mi seguro médico no cubría la intervención. Así que probé todo lo demás, incluyendo muchas dietas y un programa de adelgazamiento de seis semanas en régimen de internado. Pero sólo perdí 5,6 kg; me di cuenta de que nunca bajaría hasta mi peso ideal sin más ayuda.

Tres años más tarde, recibí una carta de la clínica universitaria de Wurzburgo en que se me invitaba a participar en un estudio clínico de una alternativa que podía producir mejores resultados que la banda gástrica. Esa alternativa era el sistema abiliti. Respondí inmediatamente porque me interesó mucho; esperaba que fuera la ayuda que necesitaba.

P: ¿Qué le convenció para participar?
R: En la primera cita, el médico me explicó el nuevo tratamiento en detalle y me aseguró que lo más importante era mi salud. Salí de allí confiando en los médicos y en el tratamiento; estaba convencido de que, participando en el estudio, podría contribuir a que el tratamiento estuviera disponible para gente como yo.

P: ¿Cómo fue la operación?
R: Tardé un tiempo en acostumbrarme a tener el estimulador implantado en el cuerpo. Al principio me dolía un poco y sentía algo de malestar debajo de las costillas. Por supuesto, tuve que acostumbrarme a tener este «objeto extraño» en el cuerpo pero al cabo de unas dos semanas apenas lo notaba.

P: ¿Qué sensación produce la estimulación?
R: Cuando el estimulador del sistema abiliti estaba activo, siempre lo notaba. Entonces, por todo el estómago se propagaba una sensación lenta pero constante de saciedad. A veces, la sensación era de una ligera presión tirante. Otras veces, era como un pellizco leve. Me acostumbré en poco tiempo. También me servía de recordatorio de que debía comer más sano.

P: ¿Cómo perdió peso?
R: Al principio, adelgacé siguiendo el consejo del médico de respetar la dieta y los horarios de las comidas. El estimulador ayudaba haciéndome sentir lleno al poco de empezar a comer.

Para cuando había bajado a 100 kg, empecé a parar yo solo cuando había comido suficiente. Y cuanto más peso perdía, mejor lo controlaba. Por supuesto me venía muy bien que el estimulador continuara reforzando mis sensaciones.

Otra cosa que me ayudó fue que empecé a prestar atención de verdad a mi alimentación. Siempre he sabido cuántas calorías había en la comida, pero siempre he comido demasiado de una sentada y además de forma irregular. El tratamiento de adelgazamiento ha cambiado todo eso.

P: ¿Cuándo notó el cambio?
R: Después de unos tres meses, tuve que empezar a apretar el cinturón para sujetar los pantalones. Después de eso, cada tres meses tenía que hacer agujeros nuevos en el cinturón. Luego tuve que comprar ropa nueva.

También me siento mejor, con más vigor. Como bombero en activo, noto que mi energía y mi fuerza durante las actividades físicas más exigentes han aumentado enormemente gracias a la pérdida de peso. Ahora no me falta el aire con tanta facilidad. Y cuando me quedo sin aliento, no tardo tanto en recuperarlo.

P: ¿Lo ha notado la gente de su entorno?
R: A mis conocidos del trabajo no les hablé del estimulador gástrico en un primer momento. Cuando notaron que cada semana estaba más delgado y que la ropa me iba quedando grande, empezaron a hacer preguntas. Así que se lo dije. Todos se mostraron muy positivos y elogiaron que hubiese tomado medidas.

Mis jefes también vieron de forma favorable que hubiera adelgazado. Sus palabras de aliento me han fortalecido en la determinación de continuar con el estimulador gástrico.

El sistema abiliti® ha recibido la marca CE en la Unión Europea. No disponible en los Estados Unidos.

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